miércoles, 7 de diciembre de 2016

QUIRÓN EN CÁNCER O EN LA CASA IV

Todos los hombres están resplandecientes
como si fueran al gran banquete del sacrificio (...)
Solo yo sigo indeciso porque aún no he recibido señal alguna:
como un niño todavía incapaz de sonreír;
inquieto y andariego como quien no tiene hogar.
Todos los hombres gozan de abundancia,
solo yo parezco olvidado.
Tengo el corazón de un loco; tan confundido, a oscuras (...)
Todos los hombres tienen su objetivo,
solo yo ando a tientas, como un mendigo (...)
Pero a mí me parece valioso buscar el alimento de la Madre.

Lao Tse, Tao Te King

Símbolo astrológico de Quirón

LAS HERIDAS DE QUIRÓN EN EL SIGNO DE CÁNCER,
O EN LA CASA IV, O EN ASPECTO CON LA LUNA

Una continuación de: EL SALVADOR Y HÉROE QUIRÓN

La falta de alimento materno en la lactancia o en la gestación
La carencia de raíces para fijar los pies en la Tierra
Las heridas emocionales de la Luna
Las heridas del hogar interno y del externo
"La batuta de la mano que da de comer"
 
Todos nacemos con Quirón en algún punto de nuestra carta astral de nacimiento, y todos tenemos una "herida original", más o menos complicada, o más de una, dependerá del aspectario en la carta, pero que arrastramos a lo largo de la vida, sucede algo muy simple, y es algo que al principio no sabemos ver, pero que se repite constantemente a lo largo de la vida, y hasta que llega un momento en que ya no podemos más, al ver que se repite de una forma compulsiva y repetitiva. Ya entonces muchos de nosotros queremos averiguar qué sucede en ese área de la vida (esa casa astral), para que siempre se repitan las mismas heridas sin que seamos capaces de comprender la causa. 

Aquí es cuando algunos de nosotros nos atrevemos a hacer este gran viaje interno, este gran viaje que nos llevará hasta lo más profundo de nuestra psique, para así descubrir dónde está esa herida, y para así intentar sanarnos de ella, antes de que se convierta en algo imposible de sanar o curar. No todos se atreven, la gran mayoría no lo hacen, es muy grande el trabajo, y es muy incierto llegar al final, algunos lo hacen a través de psicólogos, otros a través de la meditación, y otros a través de ejercicios de yoga o de terapias alternativas que puedan dar con esa herida, pero, una herida arrastrada durante 50 años, no es fácil sanarla cuando llegamos a esa edad, y es a partir de esta edad cuando tenemos una cierta "obligación", de hacer lo que antes no hemos querido hacer, pero que ya nos tiene cansados al ser siempre repetitivo. Es la forma de cansarnos, para encontrarnos en el Juego del Escondite.

Símbolo de Cáncer

El signo de Cáncer o la casa IV o la Luna tienen que ver, con la madre y las mujeres de la familia, a veces es el padre, la familia y los ancestros, el hogar interno y el externo, las raíces y la patria, las propiedades inmuebles, el mundo de las emociones, el córtex cerebral, el sistema límbico, el sistema gastrointestinal (estómago e intestino delgado), y principalmente con "el alimento de la madre", bien sea emocional o sea la leche materna, además de otros de menos relevancia. Hay que tener en cuenta que la palabra "familia" procede del latín "famulus", y así se llamaba a las personas que vivían bajo el mismo techo y que se alimentaban en la misma casa, fueran de sangre o sirvientes, además de que se supone que también proviene de la palabra "fame", y es decir "hambre", todo lo cual pertenece a este signo de Cáncer o casa IV de la que hablo, representado por un cangrejo cuyo caparazón es su casa.

Para mejor comprensión de lo escrito al principio, voy a describir como ejemplo un caso práctico de un nacimiento con Quirón en la casa IV. Se trata de un hombre que actualmente tiene más de 50 años. Después de nacer no pudo recibir la leche materna ya que su madre la tenía "agría", algo así. Es fácil suponer el trauma que él tuvo en ese momento y por lo cual hubo de ser alimentado con biberón, lo que también muchos bebés tuvieron que hacer, bien por carencia de la madre, bien por no tener a su madre criándole, o bien por la comodidad de un biberón, o por lo que fuera. La "fotografía" de ese primer momento de lactancia quedó impresa en su cerebro y el miedo a no tener alimento en el futuro también, además de una cierta carencia de madre y un sentimiento de odio o rechazo hacia ella.

Este odio o rechazo hacia su madre se mantuvo durante toda su vida, y además del miedo a la falta de alimento, este último bien sepultado en su inconsciente personal, y sin que él nunca se atreviera a buscarlo, pero siempre culpabilizando a su madre. Para él compensar esto necesitó siempre que otras mujeres "le dieran teta", es decir, que le alimentaran emocionalmente y también en épocas de penuria económica. Siempre fueron mujeres que le trataron como si aún fuera un niño, buscando el alimento de la madre, pues inconscientemente él estaba buscando "madres". En principio fue con su hermana, ya después con su primera novia, y más tarde con la mujer con quien se casó y se separó pocos años después. Las dos últimas se cansaron y así pues él tuvo que regresar de nuevo a su hermana.

La hermana continuó "dándole teta", y ayudándole por lo tanto a que se mantuviera ese bloqueo que llevaba dentro, mal asunto, porque le convirtió en un ser dependiente de ella, y mientras tanto él no se atrevía "a morder la mano que le daba de comer", y mal asunto, muy mal asunto. Para completar esto los problemas con su madre fueron siempre continuos, ella hubo de alimentarle también en su etapa adulta en varias ocasiones, debido a problemas laborales y económicos, y además de darle cobijo de nuevo en su casa. Teniendo en cuenta a ese Quirón en la casa IV, que representa también el hogar, él nunca pudo tener un hogar propio por un tiempo largo, ni en propiedad ni en alquiler, ahí estaban aún sus heridas sin cicatrizar y sin sanar, nunca lo supo hacer, o nunca lo quiso hacer, era más fácil no ver que él estaba buscando esto, de modo inconsciente, pero lo buscaba, para sanar el bloqueo del nacimiento, de hecho durante su vida ha cambiado de casa al menos 20 veces.

Mientras tanto el lado emocional, de su hemisferio cerebral derecho, era imposible que lo encontrara, debido a estar separado de él, debido a estar dividido y separado del centro, y por lo tanto solamente podía verlo proyectado en otros, pero era su sombra, era el lado inconsciente de su mente que a todas partes le seguía. Mientras tanto tampoco podía encontrar su hogar interno, él necesitaba hacer un gran viaje a las profundidades de su psique, necesitaba un tiempo de catarsis, y para encontrar las antiguas heridas, enterradas unas sobre las otras, para encontrar el origen y las raíces de su mal, para enraizar en la tierra y pisar firmemente en ella, y al mismo tiempo para bajar de la nube donde se encontraba su mente. Él necesitaba hacer una o varias regresiones al pasado, es la única salida para regresar al hogar interno, y al mismo tiempo para encontrar un hogar físico externo, que le perdure durante un tiempo más o menos largo.

Pero para esto "hay que morder con valentía la mano que da de comer" y que al mismo tiempo le mantiene "bajo la batuta", para así tener la ocasión de demostrarse a sí mismo, "que ha perdido el miedo a no tener alimento", es el miedo de Cáncer o de la casa IV, pero y aunque, esto nos obliga a hacer ese viaje a las profundidades del inconsciente de cada uno, y a veces no se quiere hacer, o tal vez no se sabe hacer o tal vez hay miedo de hacerlo. No es agradable descubrir, que durante un tiempo más o menos largo, se ha vivido la vida sometido a la batuta de alguien, a la dependencia de alguien, y todo para asegurarse el alimento, como le sucede a muchos jóvenes incapaces de abandonar la casa familiar, a una edad en la cual ya no deberían ser dependientes de la familia. No es nada agradable descubrir que alguien te ha hecho de "madre", porque has sido incapaz de descubrir tu madre interior, tu Luna, y esto conlleva un cierto resentimiento contra uno mismo, que algún día deberá perdonarse, y ahí surgirá el conflicto del perdón.

Mientras tanto, el córtex cerebral y el sistema límbico (cerebro emocional) se verán afectados por las heridas que se hayan ido acumulando, siempre sobre lo mismo, una sobre otra, como si sumáramos a la cebolla más capas, por lo cual, cuantas más haya, más complicado será llegar al núcleo. Al mismo tiempo el sistema gastrointestinal se verá también alterado, más en concreto el cardias y el estómago, además de uno o muchos segmentos del intestino delgado, el cual se divide en 3 porciones, duodeno, yeyuno e íleon. Tiene unos 3,5 metros de largo y es el encargado de absorber los nutrientes que el cuerpo necesita para vivir, después de la digestión de los alimentos en el estómago. Un detalle muy interesante está en los codos, los cuales forman parte del signo de Cáncer, de modo que cuando hay algún problema ahí, ya se puede uno imaginar que también lo hay en las otras partes, es una especie de chivato que nos lo advierte.

En un caso así, el arquetipo de Quirón se manifiesta en todo su esplendor, es el arquetipo del salvador o héroe, víctima o herido, y verdugo o heridor, algo similar a Neptuno. El individuo busca rescatar a una "reina/madre en apuros", por ejemplo con batuta pero sin orquesta, y para acabar siendo herido por ella, para acabar siendo víctima de ella, y así ya después solamente quedará que se convierta en el verdugo o en el heridor, de esa "reina/madre en apuros", con batuta pero sin orquesta, en el futuro, y lo cual suele reprimir, ya que de hacerlo se vería obligado a hacer ese viaje interno, al que tanto teme, para llegar al origen de su herida ... De la misma manera "la reina/madre en apuros" buscará un "hijo/niño en apuros", para rescatarle, herirle y tal vez ajusticiarlo más adelante, si se atreve, ... pues de hacerlo también no le quedará más remedio que hacer su propio viaje interior, a las profundidades de su psique, no puede haber 1 sin 2, y cada uno buscará y encontrará su sombra en el otro.
 
Alegoría de Cáncer, y su casa (su caparazón)
 
Mientras tanto, también las casas u hogares donde viva se pueden convertir en lugares "heridores", él puede ser víctima del lugar, ya que "como es adentro es afuera", y es debido a que tiene bloqueado el "espacio Luna", el cual siempre mantiene bajo llave, y por lo cual necesitará de ciertos lugares de la Tierra que le ayuden a mantener ese bloqueo, como bien puede ser alguna geopatía que le bloquee. Él las buscará inconscientemente y siempre las encontrará, en todas las casas donde viva, y hasta que ya definitivamente decida hacer ese viaje de regreso al hogar interno, y liberar su Luna interior. Tal vez, después de esto pueda encontrar también el hogar físico que tanto anhela, y al mismo tiempo pueda encontrar la reconciliación con su madre, con su Luna, con su lado femenino y emocional.

Un ejemplo más de lo importante que es buscar "las heridas" de Quirón, que todos llevamos dentro desde el nacimiento y la lactancia, y cuanto antes mejor, para sanarlas antes de que se conviertan en una herida repetitiva y constante a lo largo de toda la vida. Nunca se debe culpabilizar a la madre, ni del momento del parto ni de después, pues así solamente se consigue no ver la irresponsabilidad y la causa en uno mismo. Cada uno de nosotros es causante y responsable de sus éxitos y de sus fracasos, cada uno ha elegido el momento oportuno para nacer, cada uno ha elegido las experiencias que necesitaba vivir para su evolución personal. Cada uno ha venido a este mundo para curar o sanar sus propias heridas del alma, las heridas de Quirón, las heridas de vidas anteriores, y al mismo tiempo también repetidas en el mismo momento del nacimiento, nunca se debe buscar que otros las tapen, y por supuesto no las debemos tapar para ocultarlas a nuestra consciencia.

Cada uno se busca lo que algún día deberá encontrar, si quiere, y forma parte del Juego del Escondite, pero nunca se debe culpabilizar a una madre por lo que somos, no ha sido nuestra madre quien nos ha elegido para nacer, hemos sido nosotros quienes la hemos elegido a ella ... Nuestra madre ha sido el medio para llegar a este mundo, si nosotros hemos elegido a una madre, que no pudiera satisfacernos con su alimento, tanto física como emocionalmente, es porque nosotros lo habíamos decidido así, es porque nosotros hemos traído ese tema pendiente de resolver, y por tanto se debería agradecer a la madre que nos ha parido, precisamente por habernos parido ... Esto bajo el punto de vista del alma, ya que desde el punto de vista del ego es todo lo contrario, pero hay una cosa muy clara, mientras no seamos capaces de sanar esta herida de nuestro Quirón, lo cual depende exclusivamente de cada uno de nosotros, seguiremos siendo víctimas y verdugos de nosotros mismos, pero buscando a quien nos salve, diciendo a la madre: "¡¡tú me has traído a este mundo, tú eres la culpable y tú eres responsable de mí!!", ... lo cual no es correcto. No hay nadie a quien salvar, salvo a uno mismo.

Texto del libro "Tres hermanos y un final" - Diario de un karma familiar (IV) - El Juego del Escondite (el encuentro). Reservados los derechos de autor. DF. Nomemientas Gavilán.


Para encontrar un listado de entradas de este blog, sobre Astrología Humanista u otros temas que se tratan, puedes pinchar aquí: bienvenida y enlaces directos

Si no tienes dibujada tu carta de nacimiento y no sabes dónde está situado tu Quirón, aquí tienes un enlace a una página de Internet, donde puedes dibujarla gratuitamente: https://carta-natal.es/carta.php


No soy un mecanismo,
no soy un conjunto de partes diversas,
ni estoy enfermo porque el mecanismo funcione mal.
Estoy enfermo de heridas del alma, hasta el yo emocional profundo.

Las heridas del alma duran mucho, mucho tiempo,
 solo el tiempo las puede curar, y la paciencia,
 y cierto difícil arrepentimiento, largo y difícil arrepentimiento, 
y la comprensión del error de la vida,
 y la liberación de la eterna repetición, 
del error que la Humanidad ha decidido santificar.

 D.H. Lawrence (Healing/Curación)