martes, 28 de junio de 2016

EL RELATO DE LA TONTA DEL BOTE

Lo escrito a continuación es un relato de "la Tonta del Bote", así quiera ella que yo lo indique, lo escribió en un comentario hace varios meses, en una de las páginas de este blog, y ahora me ha pedido que lo incluya en una página especial. Yo no tengo ningún inconveniente y aquí está, para que la gente pueda conocer bien las verdaderas historias, las que se suelen esconder en muchas familias, o aún mejor dicho, las historias que suelen esconder algunos "miembros de la familia", o dicho de otro modo, las verdades que se prefieren mantener ocultas y disfrazar, para así no reconocer lo que en su momento no se hizo por los padres, cuando ya tenían una edad que necesitaba de la atención de los hijos y de los nietos. Son situaciones que nos crean el conflicto del perdón.


 
Yo voy a escribir aquí un poco de mi historia, es bastante larga y tendré que resumirla, ojalá yo también hubiera escrito un diario sobre lo sucedido en el cuidado de mis padres, tal vez me habría servido para no encontrarme tan mal o al menos para que mi ordenador fuera mi confidente. Usted pide que se escriban vivencias y la mía necesitaría de muchas páginas. Yo tuve que cuidar a mis padres, a los dos, en el mismo tiempo, mi padre murió primero y mi madre poco tiempo después, pienso que mi madre se murió de pena, al encontrarse sin él y también al ver que su familia no hizo nada por ella. Somos dos hermanas, yo estoy soltera y mi hermana tiene tres hijas ya mayores, pero ninguna de ellas tuvo tiempo para dedicarle a su madre y a su abuela, así pues tuve que encargarme yo de todo. Mientras vivía mi padre poco hicieron, y después nada hicieron, claro, aquí estaba la tonta que se encargó de todo para no dejar solos a sus padres, y porque tampoco había dinero para buscar una residencia, además de que yo no lo hubiera consentido nunca.

El gran problema es que yo me encontré sola, hubo algo que ayudó, si lo puedo decir así, y es que me quedé en el paro, de modo que yo tenía tiempo para atender a mis padres, mientras que mi hermana y sus 3 hijas lo tuvieron para seguir haciendo su vida de siempre, incluido también mi cuñado, aunque la verdadera responsabilidad era de nosotras y no de él, pero tampoco hizo nada por poner en vereda a su esposa, tampoco le interesaba que dedicara tiempo a sus padres y menos a él, normal, así somos todos de egoístas, o al menos la mayoría, unos desagradecidos y unos desgraciados. Ahora me viene un cabreo enorme, cuando recuerdo todo eso y han pasado ya varios años.

Creo que voy a hacer lo mismo que usted, escribir un diario sobre lo que sucedió realmente, ahora ya es tarde para remediar lo que mal se hizo en su momento, y yo sigo con mi depresión, no se va por nada del mundo, después de haber estado en la consulta de psicólogos y psiquiatras, nadie sabe qué hacer conmigo, salvo darme pastillitas para los nervios, y esto no sirve para nada, solamente para que cada vez me encuentre peor.

Creo que ahora puedo comprender algunas cosas de las que he leído en su blog, hace varios años que no puedo dormir, llevo una cólera inmensa dentro de mí por todo lo que hizo la familia, y no solamente la familia, sino también una serie de amigas que desaparecieron cuando vieron que las podía necesitar. Todas estuvieron cerca cuando había risas pero se alejaron cuando llegaron las lágrimas. Me dicen que debo buscar las antiguas amistades, pero ¿cómo es posible que me digan esto?, si precisamente desaparecieron para que no las pudiera encontrar. Otros me dicen que busque nuevas amigas, pero a mi edad esto ya no es posible, ya no es tan fácil como era antes, y mucho menos cuando la depresión me inunda por todo lo vivido en estos últimos años.

Yo he tenido el síndrome del cuidador, he leído muchas cosas sobre esto, pero lo tengo todavía, no ha podido curarse y tendré que buscar la forma de hacerlo. La edad no perdona y ya estoy entrando en el tiempo de la jubilación, pero nadie me quiere ahora para trabajar, todo son problemas y la economía está mal. Todavía no se ha vendido la casa de mis padres, la herencia era la mitad para mí y la otra mitad para mi hermana, pero yo entiendo que debería haber sido íntegra para mí, yo nunca le dije a mi madre sobre esto, siempre esperé que mi hermana también se ocupara, o que al menos lo encargara a sus hijas, pero nunca fue.

En fin, que no quiero ser demasiado pesimista, creo que la vida pone las cosas en su lugar, o tal vez no las pone nunca, yo no lo sé. Mientras tanto me he quedado sin familia, no tengo hijos y tampoco quiero tener a mi hermana ni a mis sobrinas, ¿para qué?, después de lo que han hecho, pienso que ahora solo pueden estar interesadas en la herencia que yo les pueda dejar, lo mismo que solo estuvieron en la parte del pastel que les tocó.

Un saludo de la tonta del bote.



Si quieres leer otras colaboraciones, pincha: 

Si quieres leer otras entradas de este blog: bienvenida y enlaces directos
Si quieres leer una historia completa: Tres hermanos y una madre
Recomendado leer: La familia puede matar ¡cuidado!