Un cuento de la selva, como es esta vida y este mundo
(la dignidad y la autoestima por encima de todo)
Y SE SINTIÓ UN RUGIDO ATRONADOR
Una experiencia de Leo y de la casa V
La dignidad y el principio de autoridad
Y desde las profundidades de la selva africana, se escuchó un rugido ensordecedor y atronador, nadie sabía lo que estaba sucediendo, un tigre corría asustadísimo, era un tigre de Bengala, proveniente de la lejana India, nadie sabía qué estaba haciendo allí ni cómo había llegado, pero allí estaba. "¿Qué ha sido eso?" ... preguntó el tigre de Bengala a una pantera, y la pantera le contestó: "no sabemos qué es, hay que correr lejos y esconderse en algún lugar, parece un terremoto" ... Mientras tanto, por todas partes se veían a otros fieros animales de la selva, que corrían muy despavoridos y sin saber adónde dirigirse ni qué hacer.
De repente se volvió a sentir el mismo rugido atronador, pensaban que también podría tratarse de un volcán en erupción, pero no se veía humo en el horizonte y esto les dejó más confusos, y tampoco se movía la tierra y por tanto no podía ser un terremoto ... Tan solo se veían las ramas y las hojas de los árboles, además de las altas hierbas de la sabana, que se movían en la misma dirección, tal y como si hubiera sido una ráfaga de viento huracanado ... Todo esto les asustó aún mucho más, y es lógico cuando no se sabe lo que está sucediendo, en una selva, donde muchos se comen a otros, a los más débiles, a los que comen hierba pacíficamente.
Muy curiosamente también, los animales feroces, como son tigres, panteras, leopardos, hienas, y en general todos los animales carnívoros, corrían despavoridos y estaban muy asustados por el peligro que sentían. Mientras tanto los animalitos herbívoros seguían pastando tranquilamente, riéndose de lo que estaban viendo. "¡Qué miedo pasan algunos! ... yo no tengo miedo, yo sé que no va contra mí" ... decía una gacela ... "No os preocupéis", ... decía un elefante, "seguid comiendo tranquilos, ... esto es algo que no va contra nosotros, sino contra los animales malos y feroces, como el lobo que se comió a Caperucita Roja, o contra ese tigre de Bengala, que quiere imponer su autoridad en un lugar que no le corresponde" ...
Al momento la selva se quedó libre de animales dañinos, para los dóciles herbívoros, y ellos seguían comiendo tranquilamente la hierba ... Ya no se escuchó más ese rugido ensordecedor y atronador, ya todo había quedado en calma, tal como llegó se fue, hasta que un poco después apareció un león, un majestuoso león que movía la cola trasera, muy alegre por haber asustado a quienes se lo merecían y por haberles hecho huir de su reino, principalmente al tigre de Bengala ... "Hola", ... les dijo el león a los elefantes, jirafas, rinocerontes, antílopes y gacelas, "no os asustéis, no ha sido ni un volcán ni un terremoto, he sido yo quien ha rugido dos veces, y ha sido contra ese invasor tigre de Bengala, que quiere imponer su autoridad sobre la mía y sobre la vuestra, y contra quienes se sienten superiores a mí y a vosotros" ...
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Posí, el león suele ser presumido, también se dice que es el rey de la selva, pues bien, no todos lo son, también suele ser orgulloso, está bien, pero sin pasarse ... El orgullo ni es malo ni bueno, es lo que es, en una medida correcta, ni mucho ni poco, es lo que podríamos llamar dignidad, para que no esconda una falsa humildad, que los demás pueden sentir como si fuera una debilidad del carácter ... Cada uno de nosotros es el rey de sí mismo y de su casa, nadie más tiene el derecho de invadir nuestro reino, ni de obligarnos a hacer lo que no queremos, ni de reírse de nosotros, ni de menospreciarnos ... Y si alguien se siente herido por esta dignidad, o por este orgullo comedido, no hay que preocuparse, peor para él, porque es un síntoma de admiración y envidia, es lo que él no tiene y por tanto le falta.
Todos tenemos el derecho y la obligación de rugir, cuando alguien intenta imponer su voluntad o su abuso de autoridad sobre la nuestra, y el lugar donde deberemos hacerlo, o el lugar donde la Vida nos querrá obligar, en esta selva que es la vida y este mundo, es allí donde tengamos situado el signo de Leo, en nuestra carta natal, además del Sol que lo representa y la casa V del reino individual de cada uno. Ya sabes, observa lo que tengas ahí y sobre todo observa si no ruges, cuando corresponde hacerlo, porque tal vez te estás mordiendo la lengua y escondiendo la cola bajo las piernas, ... mal asunto si es así ... ¡¡¡Atrévete de una vez a desmelenarte y a rugir!!! ... se te calmarán los nervios. La dignidad y la autoestima por encima de todo.
Reservados los derechos de autor: DF. Nomemientas Gavilán.
Reservados los derechos de autor: DF. Nomemientas Gavilán.
🦁🦁🦁🦁
A ti, Leo, te doy la tarea de mostrar mi Creación al Mundo, con todo su
esplendor. Pero tienes que protegerte de tu orgullo, y recordar siempre
que es Mi Creación y no la tuya. Porque, si lo olvidas, los hombres te
despreciarán. Hay mucha alegría en el trabajo que te doy, si lo haces
bien. Por eso tendrás el DON DEL HONOR.
Y Leo regresó a su lugar. (Alegoría del Zodiaco)
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