lunes, 7 de mayo de 2018

LA LUNA, NEPTUNO ... Y LOS SUEÑOS

He pasado un par de días meditando sobre lo escrito en la entrada: Un paseo por la casa de la Luna, sobre algo que le ha sucedido al Conde de la Luna, y he querido añadirlo al final del texto escrito. Se trata de lo que más abajo transcribiré, y lo cual es continuación de la entrada citada. Lo escribo aquí también porque ha habido gente que ya la ha leído y tal vez le pueda interesar conocer mejor el final de la historia, y las conclusiones a las que he llegado, en un tema que nos afecta a todos, de modo similar y distinto a la vez, pero que nos sucede a todos y en tiempos diferentes de la vida.


LA LUNA, NEPTUNO ... Y LOS SUEÑOS
 
Un punto de vista desde la Astrología Humanista  y la Medicina Holística
Neptuno, Piscis y la casa XII
Regresiones al pasado y regresión de homotoxicosis

Pinchando en el enlace del principio se puede leer la entrada completa ... Hay que tener en cuenta que puede suceder esto de los sueños, en los que interviene Neptuno, aunque el tránsito no sea por la casa IV, puede ser en cualquier otra casa, y mucho más si se trata de casas de agua, como son la IV, VIII y XII, y además de si el tránsito de la Luna u otro planeta, y en aspecto con Neptuno, es en signos de agua (los signos y casas de agua son el mundo de las emociones) y son Cáncer, Escorpio y Piscis.

Cuando tenemos este tipo de sueños, como lo que yo he escrito, y me refiero a sueños o visiones del tiempo pasado vivido, se produce también la liberación de toxinas guardadas en algún rinconcito de nuestro cerebro, y por lo tanto de nuestro sistema nervioso central, esto es positivo, es lo que se puede llamar una regresión de homotoxicosis, es decir, un proceso de limpieza y depuración, que da paso también a un proceso de regeneración de las neuronas. Con esto se puede entender que no se deberían bloquear los sueños que tengamos, pero eso sí, entiendo que es importante que los podamos asimilar y procesar con tranquilidad.

Lo que sucede es que después de algunos sueños podemos tener la sensación de una cabeza revuelta o atolondrada, confusa, lo cual es consecuencia del proceso depurativo que se vive, y positivo también, pero que debemos vigilar y ayudar a depurar, puesto que el sistema circulatorio venoso y el sistema linfático se sobrecargan de trabajo, durante un corto tiempo, depende de cada uno, y por supuesto yo me refiero a que sea tratado de forma lo más natural posible, y principalmente, además de tomar algo que pueda ayudar, y que dependería de cada situación personal, se trata de movilizar la circulación con el movimiento de las piernas al caminar, ya que las pantorrillas lo activan y además oxigenamos mejor, además de baños o chorros de agua fría, principalmente en la cabeza, pero repito, esto depende de cada persona, en ningún caso se trata de una receta general y suficiente.

Teniendo en cuenta que en este tipo de sueños interviene Neptuno, regente de Piscis y de la casa XII, se debe también entender que siempre se trata de un proceso, que en la religión cristiana se llamaría de perdón de los pecados, o perdón de los errores cometidos por el ego, y lo cual es también positivo, pero tal y como sucede siempre, sucede cuando debe suceder, como una especie de lo que podríamos llamar "la gracia de Dios", y no sucede cuando lo buscamos, y sino cuando corresponde, cuando nos llega el momento oportuno, y siempre es cuando hemos cumplido "la penitencia", es cuando hemos pagado nuestro error o pecado, ... y entonces, entiendo yo, que se produce también lo que podríamos llamar un "milagrito", que a veces suceden ... Y en fin, es una forma de verlo y de explicarlo, aunque por supuesto puedan existir otras más, pero que a mí nunca en la vida me han servido para nada.

Hay que tener en cuenta que la casa XII, regida por Piscis y domicilio de Neptuno, representa el final del camino, en principio el final del camino en una etapa, lo cual nos sucede a todos en varias épocas de la vida, no representa que cuando haya algún tránsito por ahí hayamos llegado al final del camino principal. Yo entiendo que antes debemos haber recorrido los caminos secundarios, los cuales llevan al camino principal, al de la unidad, tal como habla la filosofía budista, o a la salvación y redención, tal como hablaba Jesús de Nazaret, pues siendo como es el signo del salvador y la víctima, nadie hay más indicado que él, aunque se le ha entendido pésimamente durante 2.000 años, pero quien, según dicen textos que no se incluyeron en la Biblia, también estuvo en la India estudiando la filosofía budista. 

Últimos párrafos de la entrada: Un paseo por la casa de la Luna

A la mañana siguiente se levantó de la cama bastante atolondrado, se había pasado toda la noche en un estado extraño, de sueños y más sueños, no de pesadillas, de sueños continuos, uno detrás del otro, para volver después al anterior, a diferentes escenas de una vida, no sabía de cuál, pero sí habían sido escenas que reconoció, de su pasado, de su madre, de su vida, pero no eran escenas que él hubiera vivido antes, o mejor dicho, sí que lo eran, pero no eran tal cual se vivieron, eran una extraña mezcla de realidad y de no realidad, no eran exactamente tal cual sucedieron. En una de las escenas veía a su madre, con evidentes señales de la enfermedad del olvido, la cual ella nunca padeció en vida, pero a la cual temía, y tanto ella como su hijo.

En otras escenas sucedía algo muy similar, eran situaciones vividas en él, situaciones reales y muy vivas en la piel, en el sentimiento y en el recuerdo, pero con unos efectos totalmente contrarios a los que realmente fueron, y es decir, esto es muy difícil de explicar, es como si los sueños reflejaran las situaciones, con un efecto desastroso, pero cuyo desastroso efecto se evitó, y un efecto que temía y que felizmente pudo evitar ... Yo sé que en estas situaciones de conjunción de Luna con Neptuno, se libera la mente inconsciente, de los miedos acumulados, es una forma de depuración, precisamente de los miedos que se tuvieron y cuyas toxinas el cerebro acumuló, y por lo menos en este caso, de los miedos a los efectos que nunca se produjeron, y por lo tanto, se trata del encuentro con polaridades perdidas, un paso más hacia la unidad y el regreso al hogar interno, ... hacia al encuentro con uno mismo y con el dios desconocido.

Y mientras tanto, y durante toda la noche, la Luna se paseó por su casa, por la casa IV, por la Cuarta Morada, por la casa del hogar, la familia, la madre, ... y los recuerdos, ... acompañando en esta ocasión al nebuloso y escurridizo Neptuno, Señor de Piscis y de la Mano Invisible, que dirige los hilos del Teatro de la Vida.

Reservados los derechos de autor: D.F. Nomemientas Gavilán.


Puede interesarte en este blog: