jueves, 3 de diciembre de 2015

AVENTURA EN LA ERMITA DE BELÉN

En la vida hay dos caminos:
uno el que buscas y otro el que te encuentras.
El que te encuentras son interrogantes, 
y el que buscas son respuestas.

Si te apetece leer con musiquita, puedes pinchar el vídeo

25 mayo 2010

LA AVENTURA EN LA ERMITA DE BELÉN

(Una experiencia de la casa III, IX y XII)  

Una aventura a vivir, confiando en el camino que la Vida te pone por delante

Regresaba en esta tarde a casa, ya después de un paseo vespertino por la orilla del mar, que ha durado 3 horas, y, ensimismado en mis pensamientos, no dejaba de darle vueltas a lo que me sucedió ayer, algo que otras veces ya me ha pasado, pero que esta vez ha sido muy llamativo, y necesito escribirlo para desmenuzarlo un poco más, y comprender la totalidad de su significado. Muchas veces me detengo a reflexionar sobre las cosas que me suceden, y no sé muy bien qué quiero encontrar, en algunas ocasiones se encienden bombillas en mi cerebro, y otras veces me quedo a oscuras, da la impresión de que ha habido un corte de electricidad, y a pesar de todo, continúo haciendo lo mismo, intentando expandir mi consciencia y hasta donde me sea posible hacerlo, y sobre todo cuando sea posible hacerlo.

He estado varios días sin el ordenador, por lo cual no he podido ver mi carta astral, algo que he podido hacer hoy y casi me caigo de culo después, cuando he ojeado la revolución lunar, por la exactitud de la experiencia vivida, ya que es algo bastante similar a lo que también me sucedió hace 7 días, es cuando se repetía una situación astral y similar en mi carta lunar … En este mes lunar tengo una relación directa por cuadraturas y oposición, entre la casa IX (supraconsciencia, aventura, ermitaño), la casa XII (encuentro con Dios o uno mismo, aislamiento del mundo), y la casa III (comunicación, viajes cortos, voz interior y decisiones).

Cada casa tiene también otros conceptos similares, por analogía, y aunque en esta ocasión solo tengo en cuenta los que más directamente me han afectado, y, lo interesante de la historia de ayer, es que la he visto hoy, y es algo que no podía estar preparado para saber, ya que no había mirado mi carta astral, y aunque ya sabía que se volvería a repetir una situación similar, a la de hace 1 semana, pero de cabeza: “¡yo calculaba que fuera precisamente hoy y no ayer!”, … tal y como sucedió, así que es imposible relacionar mi predisposición mental, para que me sucediera, justamente ayer.


Preliminares de la aventura

Me levanté de la cama y, mientras tomaba mi desayuno, yo estaba escuchando las noticias por televisión, cada mañana tengo la esperanza de ver alguna buena nueva, pero no suele ser así y porque la mayoría son horribles. Mientras veía las noticias apareció una, que hablaba sobre un tren que había descarrilado en Sineu, un pueblito del interior de la isla, que habían 30 personas heridas y una muy grave, … parece ser que, en un espacio determinado de la vía, habían caído piedras de un talud y en fin, cosas que a veces suelen pasar. Mientras escuchaba esto, y ya que no tenía ningún plan ni estaba con mucha gana de hacer montaña, pensé en que era miércoles y que se celebraba el mercado semanal. Un mercado de pueblo muy interesante, y tal vez es el mejor de la isla para mí, venden animales, además de cualquier tipo de productos agrícolas, así como plantas, antigüedades, y en fin, ¡¡una maravilla de mercado para pasear y disfrutar de la mañana!!, así que decidí irme allí a darme una vuelta y ver los cerditos negros, que siempre son encantadores.

Sineu es un pueblo agrícola y ganadero, está situado a 30 kilómetros de Palma, es un pueblito rústico y muy hermoso, con todas las casas de piedra, con una iglesia monumental que tiene un campanario que se divisa desde cualquier lugar, y un Palacio que había sido la residencia de los reyes del antiguo Reino de Mallorca, después de haber sido conquistada la isla a los moros. Un buen lugar para pasear ya que no se trata de un lugar turístico para nada, sino que conserva lo mejor y más tradicional de la isla, aunque en los días de mercado, aquello se llena de todo tipo de gente, tanto insulares como turistas, que aprovechan toda la mañana para hacer compras, y después se quedan a comer en alguna de las múltiples fondas que los están esperando … Es un continuo trasiego de coches, autobuses, trenes y cualquier otro medio que permita llegar hasta allí, yo pienso que es el único día de la semana con tanto alboroto, y ya que los demás días son muchísimo más tranquilos.

A media mañana tomé la carretera vieja en dirección al pueblo, yo no quise coger la autopista y así podía disfrutar mejor del paisaje, el día estaba muy soleado y salí con zapatillas de calle, con pantalones cortos y camisa, además de mi mochila y una botella de agua, y pues la idea era tan solamente ésta. Yo había pensado en, tal vez ya después, hacer unos cuantos kilómetros más y tumbarme un rato en la playa, para ver el ir y venir de las olas que parece que nunca se cansan de hacer lo mismo, aunque algunas veces están, tan enojadas, que se estrellan de modo brutal contra los acantilados (esto me hace recordar que también a nosotros nos pasa lo mismo). Una vez en el pueblo, y ya después de dar varias vueltas por ese mercado, decidí irme hacía la Bahía de Alcudia, y a unos 30 kms. más hacia el norte … Cuando ya estaba cercano al mar comenzó a nublarse poco a poco, y así que me tocó cambiar algo, pues no era plan tumbarse en la arena, por lo cual decidí irme un poco más lejos, y hacia la Sierra de Levante, para hacer una caminata por la orilla del mar, pero por los acantilados que tocan la Sierra y no por la playa de arena.

Mientras estaba llegando a la Bahía de Alcudia, mi Chivato Interno empezó a sonarme: “¡ve a la Ermita de Belén!”, … y es una pequeña ermita perdida en lo alto de la misma Sierra, pero es un incordio para llegar, pues en total son 80 kilómetros desde Palma, pero los últimos 10 kms. son un pequeño tormento, pues aunque la carretera está asfaltada, es bastante mala, muy estrecha y con muchas curvas. Ante este feo panorama, decidí no llegarme porque ya eran casi las 15 h. de la tarde, yo no tenía gana de complicarme la vida en esta carretera, a pesar de esto, durante varios kilómetros, me siguió viniendo la misma idea a la cabeza: “¡¡ve a la Ermita de Belén!!”, … ¡¡no podía quitármela de encima!!, aunque ya había desechado la idea.

Sierra de Levante/Arriba la ermita de Belén . Mallorca/España

Comienza la aventura de la casa IX

Al final de tanta indecisión acabé junto al mar y en las estribaciones de la Sierra, y mientras que entraba en la Colonia de San Pedro, me encontré con un letrero, de los típicos que anuncian los senderos de montaña, ¡y el cual nunca antes había visto!, parecía bastante nuevo e indicaba un sendero para caminantes hacia la Ermita de Belén, así que, ni corto ni perezoso, me dije: “¡¡qué bien, un sendero que no conozco, y justamente llega al lugar donde quería ir, sin los agobios de la carretera de subida!!” … No me lo pensé dos veces, simplemente aparqué el coche y, aunque no llevaba botas de montaña, ni iba preparado para subir por un sendero de piedras, comencé la caminata, algo un tanto peligroso porque era una pequeña aventura, en primer lugar lo digo por la hora, pues podía perderme y no tener suficiente tiempo para regresar, y después porque el cielo ya estaba totalmente nublado y con unas nubes muy oscuras.

En primavera siempre hay cambios bruscos del clima, por esto voy bien preparado cuando salgo a las montañas, pues no sé si hará frío o si lloverá, y aunque en esta ocasión y para más colmo, solamente calzaba unas vulgares alpargatas de esparto, pues ni llevaba chubasquero ni llevaba jersey, y por lo tanto podría pasar cualquier cosa … A pesar de que no iba preparado comencé a subir, sin preocuparme por nada de lo que podía pasar, y estaba tan ilusionado por conocer ese nuevo camino, que todo me daba igual, podía llover o lo que quisiera … El camino era bastante llano al principio, pero al poco comenzaba la subida por un estrecho camino de cabra, que poco a poco se metía entre un barranco espectacular, todo salpicado de rocas enormes, las montañas arriba y el mar abajo, ¡¡qué más podía pedir!!.

Cuando ya estaba llegando arriba, comenzó a soplar el viento y hacer algo de fresquito, pero ya me era igual, la aventura había que terminarla como fuera, y ya que no era cuestión de volverse abajo. En una hora de marcha rápida estaba delante de la ermita, después de haber atravesado un paisaje alfombrado de palmitos, carrizales y un sinfín de diferentes plantas de monte bajo, y pues hace ya unos años hubo un incendio, que quemó toda la montaña, y apenas se quedaron unos cuantos pinos vivos, afortunadamente, ya habían comenzado a aparecer nuevos arbolitos, que en pocos años habrán regenerado toda la zona … Mientras iba subiendo, yo pensaba: “¡¡¡la naturaleza tiene sus propios medios, para volver a poner las cosas en su lugar!!!”.


File:Ermita de Betlem.JPG
Ermita de Betlem, Àrtà, Mallorca, Spain |
Source= Eigene Aufnahme (own work) |Date= September 2005 |
Author= Olaf Tausch |Permission= |other_versions= }} 

La Ermita de Belén, o de Betlem, es encantadora, está situada en medio de las montañas, es un lugar que hace 200 años se construyó sobre las ruinas de una antigua alquería árabe, y que por lo visto nadie quiso recuperar, pues el lugar no es precisamente fácil para desarrollar algún tipo de agricultura, hay mucha piedra y poca tierra, y por eso fue abandonado. A pesar de todo esto hay unos hermosos bancales de cultivo, que reciben agua de un manantial, que va llenando las albercas, y esto permite a los ermitaños tener un huerto … Un lugar que los moros llamaron, “el desierto de Binialgorfa”, y precisamente porque así lo parecía, pues para llegar a ese lugar era bastante complicado antiguamente, y aunque ahora se pueda llegar en coche, pero no es difícil imaginarse que aquello pareciera un desierto por la ausencia de gente.

Lo más curioso de esta caminata fue que, mientras iba subiendo por ese angosto sendero, algo extraño se movió dentro de mí, algo que no sabría explicarme … Más tarde, y ya cuando estaba paseando por los alrededores de la ermita, comencé a sentir una extraña sensación de paz, ¡era una experiencia mística!, y sentí un gran deseo de quedarme allí más tiempo. Pensé que estaría bien, que la gente de hoy día pudiera aprovechar ese lugar, para lo que realmente se construyó, ¡para poder encontrarse con uno mismo y en la soledad de uno mismo! … precisamente en esta ermita, que está situada en uno de los lugares más aislados de una isla aislada. Quizás, porque realmente solo se puede encontrar a uno mismo en esos lugares, donde no hay otras personas a las que se pueda uno proyectar, como sucede en los lugares habitados y en el entorno normal en que vivimos, o quizás, por el inmenso silencio que se escucha, o quizás, porque no puedes encontrar a nadie más, salvo a ti mismo.

En un momento dado, yo pensé: “¡¡no me importaría quedarme a vivir aquí, es el lugar que me gustaría para acabar mis días!!” … Lo más curioso fue también que, después de esta sensación de paz, sentí que mi cabeza se hizo algo más grande, o mejor dicho, debió de ser mi cerebro, y pues comencé a sentir una cierta presión bajo el cráneo, en la zona de los huesos temporales y el hueso frontal. Una sensación que me era familiar, pues no es la primera vez que me sucedía, y que no era provocada por la altitud, y se mantuvo después durante todo el camino, pues aún seguí subiendo 1 hora más, hasta otro lugar, y todavía la tuve cuando ya llegué a casa, aunque parece ser que esta mañana ha desaparecido y he tenido un día bastante normal.


Consecuencias de la aventura

Al final de todo, la caminata fue una maravilla, el fresquito no pudo conmigo y no llovió nada, y aunque mis zapatillas notaron las piedras muy bien, pues la planta de los pies la tenía bastante dolorida, pero no importaba, había valido la pena esta pequeña aventura y recorrer este camino que no conocía, pero sobre todo, lo más importante fue la expansión de consciencia, que tuve durante esta aventura ¡y que no cambiaría por nada!. Es algo que no puedo explicar de ninguna forma, porque no se puede explicar con palabras, dicen: “la ascensión a la montaña es análoga a la ascensión a la consciencia”, … quizá por esto me guste tanto subir montañas, pues muchas veces he tenido experiencias similares y las disfruto cada vez más.

Todavía estoy intentando comprender lo que me pasó ayer, pues fue una pequeña aventura (IX) que no tenía planeada, hice caso a mi voz interior (III) que me decía: “ve a la Ermita de Belén” … (IX), aunque la primera intención la boicoteé por causa de la carretera (III), y ya después me encontré por casualidad (?) o por causalidad (!), este sendero (III), ¡pero contra viento y marea subí por él! … En el fondo fue una especie de regalo o gracia de Dios (XII), porque la expansión de consciencia (IX), fue muy gratificante para mí, y la experiencia mística que sentí (XII), ¡no la cambiaría por nada!, y aunque aún estoy intentando asimilar el resultado final. La mortificación y el dolor que sentí en la planta de los pies (XII) tuvo su premio, ¡¡parece ser que, para sentir el placer, tengo que pasar antes por el dolor!! …
 
Con esto, puedo entender muy bien, a la gente que hace peregrinaciones a lugares especiales, hay una extraña mezcla entre estas 3 casas de la Astrología. Cada individuo puede opinar a su manera, pero en un caso así se libera información, desde la cintura pélvica (IX), hacía la cintura escapular (III), y se purga o se disuelve en soledad (XII), algo que estaba ahí desde quién sabe cuándo. En mi caso mis pies (XII), conectaron con la tierra y liberaron determinada información (III), que así fue ascendiendo hacia más arriba, a través de la columna vertebral y de la médula espinal (Leo), yo entiendo que de esta manera llegó hasta la coronilla, el final del camino (XII). Justamente fue en un día con la Luna en Leo, sobre Marte en casa XII de mi revolución lunar.

Ahora me queda tratar a nivel fisiológico los resultados de esta historia, yo estoy muy seguro de que saldrán en los próximos días … Mientras tanto, me he dado cuenta de que las tres casas de mi carta astral, que se veían involucradas, han sido las que han intervenido, me he dado cuenta de que la aventura es necesaria, pues es: “¡¡una experiencia a vivir (IX), confiando en el camino (III), que la propia Vida te pone delante (XII)!!” … Me he dado cuenta también, de que cualquier acción en los pies, tiene su repercusión directa en la cabeza, el punto más alejado de los pies, y son dos puntos que de alguna manera se conectan.

Texto del libro "Tres hermanos y dos herencias" - Diario de un karma familiar (II) - El Juego del Escondite (la búsqueda). Autor DF. Nomemientas Gavilán. Reservados los derechos de autor.

El Hombre Zodiacal


QUE EL CAMINO SALGA A TU ENCUENTRO (bendición celta)

Que el viento siempre esté detrás de ti,
y la lluvia caiga suave sobre tus campos,
y hasta que nos volvamos a encontrar,
que Dios te sostenga con el puño de Su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
y que nunca quieras vivir tanto como vives.

Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron.
Pero nunca te olvides de recordar las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar a aquéllos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron.
Pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.

Que el día más triste de tu futuro,
no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima,
y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer,
una luna llena en una noche oscura,
y que el camino siempre se abra a tu puerta.


Que haya una generación de hijos en los hijos de tus hijos.

¡Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en Su mano y nunca apriete mucho tu puño.
Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen,
los ángeles te protejan, y que el cielo te acoja.

Que Dios esté contigo y te bendiga,
que veas a los hijos de tus hijos,
que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad,
desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.

¡QUE EL CAMINO SALGA A TU ENCUENTRO!

Para leer otras entradas del blog, diferenciadas por etiquetas y temas: enlaces directos
Si quieres conocer mejor la casa IX, pincha aquí: LA CASA IX, DE JÚPITER Y SAGITARIO
Si quieres entender mejor la relación cuerpo-mente: LA CASA VI y la XII (CUERPO-MENTE)

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Un lugar "encantadorísimo", un lugar donde se puede uno encontrar consigo mismo, no me extraña que usted tuviera esa experiencia mística, es un lugar especial, un lugar que no conoce mucha gente, y tal vez es mejor así, de no serlo perdería su encanto. Me gusta esto de QUE EL CAMINO SALGA A TU ENCUENTRO, pues muchas veces lo buscamos y no lo encontramos, pero también sucede que muchas veces el camino no sale a nuestro encuentro. Un abrazo de una mallorquina.

DF. Nomemientas Gavilán dijo...

Cierto, a veces el camino sale a nuestro encuentro y en otras ocasiones debemos buscarlo, y aun buscándolo no lo encontramos, pero está claro para mí, hay un tiempo para cada cosa, un tiempo para perderlo y otro tiempo para encontrarlo. Gracias por tu comentario, me alegra saber que también sabes valorar los lugares especiales de nuestra isla, los lugares más perdidos de la mano del hombre, los bellos lugares creados por la mano del Dios Creador. Regresa cuando quieras.

Anónimo dijo...

He estado leyendo esta página y por lo que veo también hubo una reacción, sería el efecto de una causa, el dolor de los pies debido a la caminata. Yo puedo entenderlo, me ha pasado también cuando he salido a hacer mis excursiones de montaña, acabo siempre con agujetas, jiji. Bueno, me ha gustado la historia, yo comparto con usted la paz que se siente en esos lugares, puedo entenderlo muy bien, pero me sorprende ese Chivato que le sopló de ir allí...... ¿se podría considerar la reacción de esta caminata con la de una regresión emocional? lo digo por todo que he leído en su página de las regresiones al pasado. Un saludo y Felices Fiestas de San Sebastián, yo sé que esta noche habrá mucho jolgorio en Palma de Mallorca. Cristi.

DF. Nomemientas Gavilán dijo...

Pues sí, yo considero que durante la caminata hice una regresión, pero fue a un lugar muy dentro de mí mismo, no lo sabría explicar, pero allí me quería llevar mi Chivato Interno, el que muchas veces me acompaña y me sopla. Gracias por leerme. PD. Acabo de regresar de dar un largo paseo por el centro, la ciudad está que arde, hay gente por todas las plazas y calles de la ciudad antigua, demasiada gente para mi gusto. Un saludo paa ti.

El Conde Mal dijo...

Hola Gavilán, ¡¡quién pudiera serlo!!. Me ha resultado preciosa esta historia, ese chivato que te decía de ir allí, y sobre todo la coincidencia que explicas en lo referente a tu carta astral. La Sierra de Levante es una maravilla, aunque está muy lejos de Palma y no es tan frecuentada como la Sierra de Tramontana, pero hay unos lugares increíbles, alejados de la mano del hombre y perdidos de la mano de Dios. Un buen lugar para encontrarse con uno mismo, para saborear el silencio, para descubrir rincones en invierno, y también para darse un chapuzón en verano, en las playas vírgenes que por allí hay. Un saludo del Conde Mal, no suelo ir por allí, ya sabes que mis dominios están en los bosques de Galtazó.

DF. Nomemientas Gavilán dijo...

Pues sí gordi, quién pudiera volar, a mí también me gustaría hacerlo, es tal vez mi mayor frustración, pero qué le vamos a hacer, algún día llegará. Yo sé que compartes esa "magia" que tienen las montañas, y la Sierra de Levante es un lugar encantador, sobre todo por esas playas que te encuentras en el verano y que te pagan con sus aguas cristalinas cuando llegas a ellas. Un saludito para ti.

Anónimo dijo...

Hay que sentir estas experiencias, subir a lo alto de las montañas, descubrir nuevos paisajes, descubrir lo que no conocemos, aunque las piernas lo sufran, aunque el cuerpo se canse, pero vale la pena hacerlo. No solamente lo vale por el cuerpo físico sino también y muy principalmente por el gran placer y éxtasis que se siente. No se puede describir con palabras y los montañeros lo saben muy bien.

DF. Nomemientas Gavilán dijo...

Muy cierto, los montañeros lo sabemos muy bien, El ascenso a una montaña es similar al ascenso a la consciencia, subimos un poco más en el descubrimiento de nosotros mismos, al mismo tiempo que vamos descubriendo los paisajes que se divisan desde arriba. Esto no puede entenderlo quien no lo hace.

Anónimo dijo...

Una aleccionadora historia que me hace recordar la mía, no es fácil para muchísimas personas confiar en un camino desconocido .... La vida nos pone en situaciones así con frecuencia, muchos nos negamos porque la seguridad está ante todo, y sin embargo, qué mejor que una aventura para descubrir nuevos paisajes internos. Viajar a lo desconocido, precisamente para conocerlo, para no quedarnos siempre en el mismo lugar y con la misma forma de ser. Hay que atreverse pero muchas veces el miedo puede más. Me ha gustado, ¡¡que el camino salga a tu encuentro!!, porque muchas veces no sabemos encontrar el camino. Feliz Nochevieja tengamos todos.

DF. Nomemientas Gavilán dijo...

Cierto, muchas veces no sabemos qué camino tomar, el dilema y la disyuntiva están presentes, en la espera de que el camino que debemos tomar nos dé su señal. A veces es el miedo a la aventura, lo que nos impide iniciar un nuevo camino, pero también está el miedo a no elegir el más correcto. Te agradezco el comentario y Feliz Año también para ti.