miércoles, 28 de febrero de 2018

SOBRE EL EGO, EL AMOR Y EL ODIO

Abro esta página nueva, con una serie de comentarios escritos en "A observadores de los eclipses", puesto que merecen una página específica ... Se han ido escribiendo en una página que no es la más idónea, y aquí los dejo para quien pueda interesar y comentar también, pues entiendo que no todos leen los comentarios. Se trata de un tema bastante común en los tiempos actuales que vivimos.

Estamos en un tiempo en el cual ciertos atributos del ego humano están al rojo vivo y deben desaparecer, para bien propio y de los demás, y como son el orgullo, la soberbia, la arrogancia, la altivez, la altanería, la vanidad, el endiosamiento, el engreimiento, la presunción, la petulancia y otros más. Mientras no sea así, el odio hacia uno mismo y hacia los demás aumentará, ¡pero cuidado!, ... porque para no verlo lo disfrazamos de muchas formas ... Hay que dejar que el odio almacenado se despierte, estaba dormido, que se despierte y se disuelva en la nada, no proyectarlo contra otros, para que desaparezca y se transmute en el amor, que no nos hemos dado, por haber entronizado al ego en las alturas.

Te busqué, pero no pude encontrarte, 
te llamé en voz alta, de pie sobre el minarete; 
a la salida y a la puesta del sol, 
hice sonar la campana del templo.
Te busqué sobre la tierra, te busqué en los Cielos, 
mi Bienamado, 
pero al final te he encontrado,
oculto como una perla en la concha de mi corazón.

Hazrat Inayat Khan (la danza del alma)


SOBRE EL EGO, EL AMOR Y EL ODIO
(pensamientos, meditaciones, reflexiones, comecocos ...)

No creáis nada, por el simple hecho de que mucho lo crean o finjan que lo creen, 
creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia. 
(Buda)

10 comentarios:

  1. Anónimo 25 de febrero de 2018, 22:15
    Lo duro que resulta despertarte de repente de un largo sueño, despertarte del odio que se guarda, muy bien escondido, bien profundo, tanto que nunca se ha podido ver, lo duro que resulta sentirlo, sin saber qué hacer para que desaparezca, saber que lo escondiste tan adentro que ha necesitado de muchos años para salir. Vislumbrar que eres la culpable de esto, que no puedes culpar a otro, que tú misma lo creaste como si fuera un hijo tuyo, pero un hijo rechazado, como si fuera un hijo tonto, como si fuera un pecado tenerlo, haberlo hecho sin darte cuenta de lo que estabas haciendo, un año y otro año y otro más. Pensar que lo hacías como se debía hacer, no sintiendo porque te enseñaron que el odio era malo. 

    Duro, muy duro perdonarse de esto, y sobre todo no haber sido consciente del daño que te estabas haciendo. Esperemos que vaya saliendo sin prisa pero sin pausa, ya se están viendo muchos casos de odio brutal que sale en otros, por mucho que cerremos la vista a lo que no queremos ver, por mucho que no queramos sentirlo, por mucho que duela, y duele, duele mucho, duele muchísimo, y duele mucho no saber qué más hacer y cuándo acabará de salir. No lo digo tan solo por mí, lo digo por mucha otra gente que también lo está viviendo, quizás de un modo equivocado porque culpan a otros, atacando a la pareja, al hijo o a quien sea, y no son los otros los culpables, es cada uno de nosotros, por no habernos dado el amor necesario y suficiente.

    DF. Nomemientas Gavilán 26 de febrero de 2018, 8:47 
    Agradezco enormemente este comentario, me parece muy sentido y con mucha verdad. El odio es un sentimiento más, tal vez sea el más "odiado", valga la palabra, y por esto no queremos sentirlo, lo guardamos y lo acumulamos hasta que un día explota y sale de muy mala forma, mientras que nos ha estado haciendo mucho daño en el cuerpo. Yo solamente puedo decir algo, que he dicho en otras ocasiones, el cuerpo y en concreto el sistema nervioso central, guarda el odio como si fuera un archivo, que algún día se deberá abrir, y que algún día nos obligará a sentir. Como dice un dicho indio: Hay tres cosas que no se pueden ocultar por mucho tiempo, el sol, la luna y la verdad. Todo acaba algún día, a veces es largo, depende de la magnitud y del tiempo que se necesite para revisar y sacar a la luz ese archivo llamado "odio", o rencor o desprecio o lo que se quiera llamar.

    Anónimo 27 de febrero de 2018, 14:54
    La vida no perdona .. Dios no perdona .. unos dicen que perdonan y no es verdad .. el cura nos perdona en el confesionario .. yo perdono pero no olvido .. yo olvido pero no perdono .. no sabemos cuándo hemos guardado el odio, porque está claro que no nace en el momento que lo vemos, se supone que estaba esperando su momento para salir.. No sé si todos estamos cargados de odio, muchos lo están y se ve cada día en las noticias. Han aguantado mucho tiempo, han sido buenos, tolerantes, comprensivos, pacientes, amables, amorosos, .. hasta que no han podido más y han acuchillado a quien tanto amaban, u odiaban.

    DF. Nomemientas Gavilán 27 de febrero de 2018, 20:43
    La verdad es que llevamos muchos meses en que cada día aparecen noticias sobre lo que ahora se llama "delito de odio", yo no recuerdo haberlo oído nunca antes. Entiendo que esto es natural del ser humano y desde la eternidad de los tiempos, lo que pasa es que ahora estamos muy sensibles a esto, debido a que entre el año 2017 y 2018 estamos en tiempo de "despertar del odio", por los eclipses. Las opiniones pueden muy dispares e infinitas también. Bajo mi entender, que no tiene por qué ser el único, es que lo cargamos y arrastramos desde los últimos 10 años, pero que por supuesto también en muchos casos viene de antes e incluso también desde antes de nacer.

    Es lo que dice el Eclesiastés, hay un tiempo para el amor y otro tiempo para el odio, es lo que me ayuda comprender lo que está sucediendo ahora en el mundo. Yo escribí algo, y además de que quedaron muchos comentarios de otros lectores, sobre el resentimiento y el perdón, se podría asimilar al odio y al perdón. Por si regresas te dejo aquí un enlace, tal vez te pueda dar un poco de luz y mejor comprensión. Tendrás que hacer un copiar y pegar en tu navegador. Te agradezco el comentario.

    https://dfnomemientasgavilan.blogspot.com/2016/08/el-conflicto-del-perdon.html

    Anónimo 27 de febrero de 2018, 15:05
    ¿será veraz aquello que dicen, de que el amor oculta el odio?
    ¿será que cuando nos dicen te amo no sea verdad?
    ¿será que no sabemos amar y lo que llamamos amor no lo es?
    Hay muchos momentos en que no sabes como interpretar esto.
    Hay quien te dice te amo y ves que no es real lo que te dice.
    Creo que vivimos en un engaño total, no sé si todos pero muchísimos.

    DF. Nomemientas Gavilán 27 de febrero de 2018, 21:07
    Planteas preguntas que cada cual puede responder a su manera, bajo su propia comprensión y experiencias de la vida, yo no pienso que pueda haber una respuesta única. Hay "amor" y hay "amor", con el mismo nombre pero con distintos apellidos, y no se parecen en nada, esto te lo puedo asegurar muy bien. El problema es saberlos distinguir, puesto que se confunden, los demás lo confunden y para colmo nos confunden, o somos nosotros quienes confundimos a otros. Yo te puedo decir que las palabras se las lleva el viento, no siempre lo que se dice es lo que se siente, te pueden hablar de amor y estar totalmente vacío de contenido, muchas veces el amor está totalmente disfrazado. A veces amamos a cambio de algo, y si no nos lo dan no amamos, esto tiene un apellido. A veces compramos el amor de otros, esto tiene otro apellido. A veces amamos con posesividad a alguien, esto tiene otro apellido, y si pienso un poco seguro que saldrán otros más.

    A veces amamos por el simple hecho de amar, y porque si, porque nace del alma, sin precio de compraventa, y este AMOR no necesita de apellido ... Por muy supuesto es el más difícil o casi imposible encontrar. Es mi parecer, pero es muy cierto que el amor (con apellido x) oculta el odio, esto también te lo puedo asegurar, y este amor es una ilusión, no es real, es odio disfrazado de amor. Es un tema a meditar y reflexionar en profundidad, no hay una respuesta única que te pueda ser suficiente. Incluso el amor a uno mismo (autoestima), que nada tiene que ver con la egolatría, mucha gente no sabe lo que es. Te agradezco el comentario. Buenas noches tengas y tengamos.

    Anónimo 27 de febrero de 2018, 21:36
    Gracias por esta respuesta, veo bien que hay mucho que pensar y saber diferenciar estos amores, hemos de aprender a saber cuándo se trata de uno o de otro.
     
    DF. Nomemientas Gavilán 27 de febrero de 2018, 21:41
    Hay algo que puede ayudar a comprender esto mucho mejor. Mientras estemos viviendo en el mundo de la polaridad, en el mundo del auto-engaño, en el mundo de la ilusión, en el mundo de Maya, y todos estamos viviendo en él, ... hasta que un día decidimos salir, y realmente salimos, si podemos, ... el amor será en minúsculas, tendrá un apellido y tendrá su sombra de odio, más grande o más pequeño, ... pero no será el AMOR real. Así lo entiendo yo.

    Anónimo 28 de febrero de 2018, 0:17
    Muy de acuerdo con lo escrito. Yo creo que el verdadero amor no puede aparecer mientras tengamos sin resolver nuestras miserias: envidia, egoísmo, codicia.... pero sobre todo miedo, el puto miedo es él que puede llegar a manejar nuestras vidas. Mientras tanto necesitamos autoengañarnos diciendo que hacemos las cosas por amor. Sólo cuando todas estas miserias se hayan diluido surgirá el amor de forma espontánea, sin ir dirigido a nadie en concreto y a todos en general. Entonces si será un amor sin apellidos. 

    DF. Nomemientas Gavilán 28 de febrero de 2018, 7:49
    Muchas miserias guardamos todos y las camuflamos como mejor sabemos, y podemos, ciudadanos, unidos, populares, compromisos, socialistas, mareas y otros más, basta ver cómo funcionan los políticos para entenderlo mejor. De niños la religión cristiana nos enseñaba sobre los 7 pecados capitales, lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia, soberbia, estos nos decían que eran, aunque por supuesto existen otras palabras o sinónimos que aumentan la lista, y en el fondo se trata de excesos. Yo estoy seguro de que muchos no entendíamos nada, antes, y ahora algunos lo entienden, cuando deberíamos entenderlo todos los adultos, pero claro, la religión se está abandonando cada día un poco más. La religión (reunión) con nosotros mismos, la reunión de los opuestos, la reunión de los opuestos que se separaron en el llamado "pecado original", cuando según la Biblia se separó el bien del mal, y todo por culpa de una manzana (eso dicen).

    Me gusta conocer la etimología de las palabras, es otra forma de ir al origen, a las raíces de las palabras y de mí mismo también. Pecado viene del latín "peccatum" (delito o falta) y capital viene del latín "caput" (cabeza). Mi discernimiento me dice que se puede traducir por "delito o error de la cabeza" o "delito o error de la mente", de esta mente dominada por el ego humano, a costa del alma, y de este ego que sobrevive a costa de los 7 delitos o errores o pecados capitales, de 7 excesos que se deben compensar con las 7 carencias o virtudes, como son humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad, diligencia.

    Estas son, pero bajo mi punto de vista también son el límite opuesto, y por lo tanto también son "errores capitales" o quizás podríamos llamarles "errores anímicos (del alma)", no lo sé, pero que muy bien pueden disfrazar los "pecados capitales". Yo entiendo, y puedo estar equivocado, pero yo siento, que en medio existe un centro sin nombre, un equilibrio justo de los opuestos, y a partir de aquí no es necesario nombre alguno. En fin, es mi forma de entenderlo. Te agradezco el comentario. Buen día tengamos con la Luna en Leo, el signo del amor y del odio, pero el signo del centro también.

     Ay amor (Víctor Manuel San José)

    Ay amor, que despierta las piedras,
    ay de aquel que no te sienta alrededor,
    ay amor, que nos abre las puertas,
    ay amor, tan necesario como el sol.
    Cuando llamas estoy,
    a la hora que tú digas voy.
    Tantas veces nos quitas la pena, 
    como tantas es amargo tu sabor,
    ay amor, del jardín yerbabuena,
    como espina puede ser el desamor.
    Cuando llamas estoy,
    a la hora que tú digas voy.
    Ay amor, que despierta las piedras,
    ay amor, que derriba fronteras, ooh,
    si fueras posible amarrar,
    tenerte siempre cerca, poderte controlar,
    saber cada paso que das, si sales o si entras,
    si vienes o si vas, las narices enseñar,
    ay amor, como inmenso es el mar ...
    Es amor quien altera las venas,
    como inventa las mareas una flor,
    ay amor, que nos tienes en vela,
    a quien duerme se le para hasta el reloj.
    Cuando llamas estoy,
    a la hora que tú digas voy.
    Ay amor, como polvo de estrellas,
    ay amor, que derriba fronteras, ooh,
    si fueras posible amarrar,
    tenerte siempre cerca, poderte controlar,
    saber cada paso que das, si sales o si entras,
    si vienes o si vas, las narices enseñar,
    ay amor, como inmenso es el mar ...
    Ay amor, que derriba fronteras,
    Ay amor, que despierta las piedras ...
    Mirando al mar (de Jorge Sepúlveda)
    (lo añado a petición de un comentario, es la ilusión de un amor)